página de inicio de Joan Calafell

Los ingredientes de La Semilla del Mal

Contener al mal dentro de un trozo de tela no es fácil.

Confeccionar una bata con esa tela es todavía más difícil.

Es imprescindible emplear una serie de elementos cuya obtención presenta muchas dificultades y años de preparación.

Aquí os presentamos algunos de ellos, aunque los empleados en la novela son de una variedad especial que los hace diferentes, más… poderosos.


Ejemplar de Nautilos

Nautilus suluensis: Es una especie de molusco de cuya concha, en forma de espiral, se extrae el nácar. Esta variedad suluensis es la más pequeña de todas, no llega a los 12 centímetros. Su hábitat natural es el mar de Sulu, en las Filipinas, de donde le proviene el nombre.

Gusanos de seda

Seda y gusanos de seda: Fue un secreto celosamente guardado en china hasta que en el año 552 dos monjes persas sacaron huevos escondidos en su bastón hueco y los entregaron al emperador Justiniano. Las leyendas persas cuentan que los primeros gusanos de seda aparecieron por generación espontánea en el cuerpo de Job. Los escritos de Confucio dicen que un capullo de seda cayó en la taza de té de una joven emperatriz, que al intentar sacarlo vio que podía obtener un hermoso hilo para tejer. Otra leyenda cuenta que la seda salió de China entre los cabellos de una princesa prometida a un príncipe extranjero y que no quería dejar de disfrutar de esas prendas tan preciadas.

Flor del algodón

Valle de Piura, Perú. La combinación de semilla, la tierra, y el microclima peruano ha hecho que el algodón Pima Peruano sea el algodón más fino y de fibra más larga en el mundo, solamente comparable al algodón Egipcio. Tiene un brillo especial y una suavidad al tacto insuperable.